Memorias de Fuego y Sangre.

22/12/2009

Autor: Carlos Eugenio Folledo Albarracin
Historia

No debemos olvidar, la menoria nos dice que fuimos y que somos, y si interrogamos adecuadamente al pasado nos da el fututro.

Introducción


        Este escrito tiene como fin responder a la nota publicada en el diario el independiente el día dos de Diciembre de 2009 titulado  “No fueron quemados vivos”. Un gran historiador como Bloch M. dijo: “La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero no es, quizás, menos vano esforzarse por comprender el pasado sino se sabe nada del presente.” Fatalmente esto es muy cierto, uno no puede desconocer el presente, para preguntar inquisitivamente al pasado. El pasado es fútil es decir esta muerto, sin un presente  que no lo cuestiona, y los cuestionamientos se realizan en acción de un fin, y justamente es el fin el que da la importancia a los acontecimientos del pasado y del presente. Hoy vivimos sin pasado, nuestros niños  y jóvenes no conocen que fueron las gestas de nuestros caudillos, solo al pasar saben que existió. Los mayores tenemos la obligación de trasmitírselos, en esta acción se encuentra la actividad desarrollada en Olta (Dep. General Belgrano) fue el corolario del trabajo en conjunto de los Organizadores del 2º Congreso Provincial cuyo nombre fué: “El Federalismo camino al Bicentenario” y “Proyecto de Modernización del estado Provincial” con la presencia de las autoridades del departamento General Belgrano.
         Para entender el homenaje realizado en Lomas Blanca, localidad cercana a Olta, es preciso comenzar a entender lo que fue la última gesta del General Ángel Vicente Peñaloza alías El Chacho.

Delineando la Política Genocida

         Algo importante para tener presente, es que las fuerzas liberales o Mitristas, no le intereso el entendimiento pacifico con el interior, el prestigioso investigador Alberto Ezcurra Medrano, en su libro “Las Otras Tablas de Sangre” escribe lo siguiente, “La subsistencia del espíritu tradicionalista molestaba al liberalismo. Se prefirió conquistarlo, dominarlo, aterrorizarlos. Había que derramar para ello mucha sangre argentina, pero eso no importaba a los libérales que entonces detentaban el poder. Sarmiento le escribía a Mitre: “No trate de economizar sangre de gauchos. Éste es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre es lo único que tienen de seres humanos”. Pág. 122
         Es preciso recordar que la organización de la nacionalidad hasta 1861, era una construcción de tipo colectivo, pero a partir de 1861, todo quedo en manos de un grupo reducido, en el monopolio del estado y de la represión, caracterizada por la extrema violencia de sus represores ideológicos (como. Mitre y Sarmiento) y de los represores militares (como. Sandes, Arredondo, Taboada). El historiador Pablo Camogli, describe esta represión como: “Esta ocupación no sólo debía cambiar el panorama político local, sino que tenia que realizarse con tal grado de violencia como para exterminar todo aquello que fuera federal. “Bárbaro” o “retrogrado”, según léxico de la época: el odio, el desprecio casi racista por el gaucho y la aplicación  de torturas y tormentos marcarían el discurso y el accionar de los “fundadores” de la Nación… El diseño de esta metodología de tipo genocida, que algunos autores pretenden atribuir en exclusividad al núcleo duro del partido liberal, corresponde tanto a éste como al propio Mitre” Pág. 219
         Este genocidio, marcando que por genocidio se reconoce, a una metodología deliberada, y aplicada sistemáticamente, por todo el aparato represivo del estado, a lo largo y ancho de todo el teatro de operaciones y que es reconocido y aceptado por los historiadores, se dió en  todo el interior y particularmente en  La Rioja,  que es el caso que estoy tratando, el ejercito de línea y las guardias nacionales, fueron los elementos represores, que respondía a los liberales que se encontraban en el poder, tanto en la esfera provincial como en la nacional.
         Detengámonos un momento y analicemos la metodología usada para sembrar el orden y la civilización en otras palabras; SANGRE y FUEGO.
         El primer método y uno de amplio uso fue el fusilamiento, un ejemplo de ello lo da el historiador Ezcurra Medrano: “El Chacho presenta combate en la Aguadita de los Valdeses y es vencido. Sandes comunica en su parte oficial: “Entre los prisioneros se encuentra el sargento mayor don Cicerón Quiroga, capitán don Policarpo Lucero, ayudante mayor don Carmelo Rojas, teniente don Nemoroso Moliné, don Ignacio Bilbao y don Juan M. Vallejo, y alférez don Ramón Gutiérrez y don Juan de Dios Videla. Todos ellos han sido pasados por las armas.”
         Después de ocupar La Rioja, es sitiado en la ciudad por las montoneras de Puebla. “La guardia de la plaza, durante los tres primeros días del sitio, hacían continuas salidas hasta las afueras de la ciudad. En una de estas salidas fue capturado un paisano que vivía en los suburbios de la capital, e inmediatamente fue fusilado por la espalda, y su cadáver, colgado de un poste en la plaza principal.” Pág. 123
         El segundo método es el de la tortura. Ricardo Mercado Luna en su excelente libro “Los Coroneles de Mitre” tiene un capitulo dedicado el tema intitulado “La tortura: eterno recurso de la dominación” recurso hasta el día de hoy se sigue usando, el estado actual de la tortura, más patético es el caso de Estados Unidos en Guantánamo, Irak y Afganistán. “Admitida como método la tortura, sus formas se multiplican en mil procedimientos distintos. Cuando el torturador se reconoce como tal, todos los modos de dañar el cuerpo y la mente se refinada y se prolongan buscando su objetivo antes de la muerte.
         Degollar despacio y con cuchillo sin filo; lancear de a poco, demorando el lanzazo final, fusilar como rito de escarmiento, u otras formas semejantes de quitar la vida, son primero una tortura y después una ejecución. Así lo entendieron  y así lo practicaron sistemáticamente los coroneles de Mitre.
         Cazar los hombres a tiro de boleadoras, engrillarlos, “entremojarlos”, vejar a sus mujeres, establecer casas de perdición con pobres victimas arrancadas del hogar domestico por derecho de conquista- son otras formas de torturas” Pág. 43. A continuación el mismo historiador da a conocer lo que es el cepo colombiano, gran instrumento de despedazamiento y muerte de todos aquellos que lo padecieron en cantidad y sin discriminación de género o edad. Y no olvidar dentro de este método esta la degollación, corte de cabeza y plantada en una pica o palo en la plaza de algún pueblos como símbolo de que el estado civilizado ha llegado, que fue lo que se uso en el Chacho el 12 de noviembre de 1863,  y no olviden las orejas que fueron repartidas como trofeos y mudos testimonios de que el Chacho a muerto.
         El tercer método es el fuego. Elemento ampliamente usado por lo ejércitos conquistadores de Mitre, no solo en La Rioja, sino también en otras provincias, me  detendré en algunos ejemplos que incluyó al Chacho y sus seguidores. Manuel Gregorio Mercado en su excelente libro “La degollación del Chacho” nos relata lo ocurrido luego de la Batalla de Las Playas  Junio de 1863, lo siguiente donde cruza la tortura y el fuego,“El que se porto como un chacal fue Sandes, uruguayo, 2º jefe del ejercito vencedor, era un militar cruel y sanguinario. De ello traía fama, dice un historiador, y lo confirmó en esa batalla haciendo lancear y fusilar a una cantidad de jefes y oficiales prisioneros, y tratando con una crueldad despiadada y salvaje a los demás prisioneros, a quienes perdono la vida. Los muertos fueron trescientos y los prisioneros setecientos. Estos fueron conducidos a un campamento que establecieron en el suburbio este, en lo que hoy es el bario General Paz. Con estos desgraciados prisioneros cometieron crueldades inenarrables… al terminar la batalla el vencedor hizo PEGAR FUEGO AL PAJONAL, MURIENDO CARBONIZADOS LOS HERIDOS”. Pág. 26/27
         El mismo Manuel Gregorio Mercado no sigue contando de otro método de uso de fuego la denominada carbonera: “Y de la “Carbonera de Sandes”, en Malanzan, referían escalofriantes episodios con respecto a los chachistas agónicos que fueron derecho a la pira humana que aquel jefe mando levantar con cadáveres de los vencidos… en su ancianidad, la señora Luna contaba a sus hijos que el General Peñalosa la había narrado este suceso: Después de la batalla de Mal Paso, los hombres de su ejercito quedados en el campo de las acciones bélicas, muerto, previo reconocimiento eran conducidos en carros a las barrancas próximas para su quema. Uno de ellos, mal herido, la hablo al conductor de carro: - Ché, Bajanay, yo no estoy muerto. No me tires a la barranca. ¿Qué…?- ¿Vos vas a saber más que el jefe que ha comprobado que esta muerto?” Pág. 27. Bien a estas alturas surgen ya dos carboneras de Sandes, Malanzan y Mal Paso, no cuento Las Playas ya que no es una carbonera sino un campo de cuerpos carbonizados.
         Otra forma de uso del fuego, la tenemos bien registrada en Aimogasta y Machigasta que fueron arrasadas por las llamas por el solo hecho de ser el lugar de origen del caudillo Severo Chumbita, perpetrado por Sandes, Irrazabal, Arredondo, como bien lo testimonian los historiadores Víctor Robledo y Ariel López en los Libros “Arauco”, “Severo Chumbita”, “Aguilar el cura de la Montonera” e “Historia de Machigasta”, Ricardo Mercado Luna en “Los Coroneles de Mitre”, Marcelino Reyes en “Bosquejo de la Historia de La Rioja”.
         Ricardo Mercado Luna nos cuenta: “No se puede decir no es cierto que se mandaron incendiar los pueblos de Mazán y Aimogasta –decía Navarro- cuando aún están los escombros que dan testimonio del crimen, y cuanto existen cuarenta mil personas que han presenciado el hecho” Pág. 65
         El cuarto método del genocidio: es el saqueo, despojo y secuestro de personas y su traslado a otros lugares ajenos al amado terruño. Manuel Gregorio Mercado nos da algunos ejemplos “Por otra parte, era el trato común. La capital de La Rioja y sus pueblos, eran robados sin detenerse en nada y ante nadie. Lo mismo daba saquear un templo que el hogar enemigo. El caso era hacer sentir el castigo en las espaldas doloridas de La Rioja sacrificada. Hogueras y desolación es cuanto quedo señalando el paso de aquellas hordas en cualquier rumbo de su extenso territorio.” Pág. 66.
         Otro ejemplo de la continuidad del proceso iniciado después de Pavón,  don Gregorio nos dice: “Por un instante volvamos nuevamente la mirada sobre los escarmientos aplicados al poblador riojano para matarle cuanto queda de valor en su corazón aguerrido: como consecuencia de la batalla de Pozo de Vargas, Natanael Morcillo, Juez Federal, reclama ante Taboada en 1868, la entrega de señoras y señoritas apresadas juntamente con menores de edad que fueron conducidas a la cárcel del Bracho, en Santiago del Estero, por el único delito de haber nacido hermosas y haberse negado a entregar su carne a la ignominia, contestado el General vencedor que, esas mujeres, fueron “desterradas”.” Pág. 69  y don Gregorio de pluma audaz continua escribiendo: “por esos días el religioso del convento de La Merced escribe al senador Bazán: “Solo se castiga a hombre indefensos y sin culpa política, a mujeres inocentes, q. las q. nos las han llevado pa. El Bracho, aquí las cuelgan de los sobacos, de las manos, y también del pescuezo como a perros pa. Q. confiesen rovos q. han hecho los montoneros. Todos los días se oyen clamores de los injustos azotes q. la policía descarga sobre victimas inocentes, a petición de don Miguel Noroña y de don Lorenzo Blanco. No dejan casa ni templo q. no lo han hecho registrar como si ellos fuesen los mismos robados”.
         En medio de esos cuadros de horror, el general Taboada deja La Rioja, envuelto en dianas triunfales, llevándose “todo aquello que fue de fácil transporte hasta su provincia; como animales vacunos, caballares, mulares y yegüerizos; asnal, ovino, cabrio, porcino; trebejos y utensilios en general; como ollas de hierro, planchas, azadones, pavas, teteras, parrillas, trébedes, frazadas, cobijas, lana de colchonetas y almohadas; y hasta hombres y mujeres, que fueron conducidos con esposas y grilletes:”Pág. 70.  
         El quinto método es el de la tecnología. Este elemento estuvo presente en las nuevas armas de fuego de retrocarga o fusiles de cerrojo monotiro, como los famosos Remington y los Spencer entre otros, disponibles para la guerra al Paraguay, en abundancia los de origen Británico, el uso de las ametralladoras Maxin, contra las cuales se estrellaron las montoneras de  López Jordán, en contra del civilizado Coronel Julio Argentino Roca.
         El sexto método es el de la propagación y sostenimiento ideológico, donde Sarmiento descolló como genio indiscutido de la civilización, don Manuel Gregorio Mercado nos dice:”Halla, sí, en todas partes, la bocaza de Sarmiento el prócer, tal como en su juventud, acusándolo, con torpeza incalificable: “El “Llanista” es el único que ignora que es el ser más desgraciado, más miserable y más bárbaro, y gracias a esto vive contento y feliz cuando el hambre no lo acosa”. Pág. 23 más adelante en el mismo libro don Gregorio nos cuenta: “Tengo odio a la barbaridad popular… La chusma y el pueblo gaucho nos es hostil…Mientras haya chiripa no habrá ciudadanos. Son acaso las masas la única fuente de poder y legitimidad? El poncho, el chiripa y el rancho son de origen salvaje y crean una división entre la sociedad culta y el pueblo, haciendo que los cristianos se degraden… Usted tendrá la gloria de restablecer en toda la Republica el predomino de la clase culta anulando el levantamiento de las masas.” Pág. 71
         Sarmiento magistral pluma de la civilización su “Facundo” bellamente escrito y gloriosas páginas de la literatura Argentina, es también un magnifico panfleto político de propaganda de la época, en el se vuelca ya la ideología de la civilización y la barbarie, por cierto para terminar con la barbarie no hay nada mejor que sangre y fuego. Ezcurra Medrano nos transcribe una carta de Sarmiento a Mitre: “Después de mi anterior llegó el parte de Irrazábal de haber dado alcance a Peñaloza y cortádole la cabeza en Olta, extremo norte de los Llanos, donde parece que descansaba tranquilo. No sé lo que pensarán de la ejecución del Chacho. Yo, inspirado por el sentimiento de los hombres pacíficos y honrados, aquí he aplaudido la medida, precisamente por su forma. Sin cortarle la cabeza a aquel inveterado pícaro y ponerla a la expectación, las chusmas no se habrían convencido en meses de su muerte”. Pág. 129.    
         Con este pensamiento genocida y llevado a la práctica, es que se impuso la civilización, en todo el territorio del interior,  y con ahínco en La Rioja.

Una Batalla más “Lomas Blancas”

         Listas aproximada de las batallas dirigidas por el Chacho:

Batalla de Río Colorado, del 10 de febrero 1862, en la que José María del Campo derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento Famaillá, provincia de Tucumán.
Combate de Aguadita de los Valdeses, del 9 de marzo 1862, en el que Ambrosio Sandes derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento Chamical, provincia de La Rioja.
Combate de las Salinas de Moreno, del 11 de marzo 1862, en el que Ambrosio Sandes derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento Rosario Vera Peñaloza, provincia de La Rioja.
Combate de Casas Viejas, del 12 de abril 1862, en el que Ángel Vicente Peñaloza derrotó a Severo Ortiz en  provincia de La Rioja.
Sitio de San Luis, del 21 de abril 1862, en el que Mauricio Daract derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento La Capital, provincia de San Luis.
Combate de San Isidro de las Mulitas, del 27 de abril 1862, en el que Ignacio Rivas derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en  provincia de La Rioja.
Batalla de Los Gigantes, del 2 de mayo 1862, en la que Ignacio Rivas derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en  provincia de La Rioja.
Combate de Las Salinas, no tengo fecha solo su mención, en el que Ignacio Rivas derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en provincia de La Rioja.
Combate de Lomas Blancas, del 20 de mayo 1863, en el que Ambrosio Sandes derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento General Belgrano, provincia de La Rioja.
Batalla de Las Playas, del 28 de junio 1863, en la que Wenceslao Paunero derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento Santa María, Córdoba.
Batalla de Caucete, del 30 de octubre 1863, en la que Pablo Irrazábal derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento Caucete, provincia de San Juan.
Combate del Bajo del Gigante, del 9 de noviembre 1863, en la que José Miguel Arredondo derrotó a Ángel Vicente Peñaloza en Departamento Rosario Vera Peñaloza, provincia de La Rioja.
         
         Listas aproximada de los combates realizados por los lugartenientes del Chacho.

Combate Represa de Vargas del 9 de abril 1862, en el que Juan Carranza derrotó a Carlos Ángel en Capital, provincia de La Rioja.
Combate de Mazán, del 8 de mayo 1862, en el que Severo Chumbita derrotó a José Miguel Arredondo en Departamento Arauco, provincia de La Rioja.
Sitio de La Rioja, del 28 de mayo al 6 de junio 1862, en el que José Miguel Arredondo derroto a Carlos Angel en Capital, provincia de La Rioja.
Combate de La Callecita, del 31 de marzo 1863, en el que Víctor Maubecín derrotó a Carlos Ángel y Felipe Varela en Departamento Capital, provincia de Catamarca.
Combate de Huillapima, del 21 de abril 1863, en el que Manuel Taboada derrotó a Felipe Varela en Departamento Capayán, provincia de Catamarca.
Combate de Chumbicha, del 22 de abril 1863, en el que Manuel Taboada derrotó a Carlos Ángel en Departamento Capayán, provincia de Catamarca.
Batalla de Mal Paso, del 3 de mayo 1863, en la que Manuel Taboada derrotó a Juan Bernardo Carrizo en  provincia de La Rioja.
Combate de Vinchina, de julio 1863, en el que José María Linares derrotó a Felipe Varela en Departamento Vinchina, provincia de La Rioja.

         En estas listas aproximada de los combates librados por el General Ángel Vicente Peñaloza y sus colaboradores, después de Pavón (18 de Septiembre de 1861), campañas de los años 1862-1863, no es una lista definitiva, ya que solo se mencionan algunos de los más importantes, una características de las guerras de este período es que las fuerzas del Chacho se retiraban y se reagrupaban en otros lugares, desde un punto a otro, los distintos grupos o de forma individual producían una infinidad de combates, entreveses o simplemente cruzaban armas con las fuerza Mitristas.
         Como podrá ver en la lista el combate de Lomas Blancas fue una derrota, no un encuentro donde Peñaloza se pudo retirar, tuvo que abandona el campo de batalla vencido y esto significa para  los que están a pie, los heridos, y los moribundos una muerte segura, pero dejo hablar al gran historiador Ricardo Mercado Luna, en es épico libro “Los Coroneles de Mitre” lo siguiente,  Pág. 88 “Bajo el mando del coronel Ambrosio Sandes, intervino en las masacres de Loma Blanca (se habla de Pablo Irrazábal)”  en las paginas 93 “tomo parte en la masacre de Lomas Blancas (se trata de Ambrosio Sandes). El prestigioso historiador Armando Bazán, nos cuenta: “Sandes pudo pronto entrar en operaciones contra Peñaloza. El Chacho tenía su campamento en Patquia a 70 Kilómetros de La Rioja, allí se le incorporaron los derrotados en Mal Paso, y con efectivos que contaba llego a reunir más de 1000 hombres. Sintiéndose fuerte tentó una acometida en dirección a San Juan, pero hallándose en Lomas Blanca (costa Alta) fue sorprendido el 20 de mayo al mediodía. El Chacho acepto el combate. Al comienzo sus rivales, unos 500 hombres casi todos de línea, se vieron en apuros. La participación personal de Sandes definió la lucha produciéndose una fuerte dispersión de los federales después de sufrir numerosas bajas”. Pág.456  
         Ezcurra Medrano en la obra citada nos dice lo siguiente: “El 20 de mayo, se encuentran con el Chacho en Lomas Blancas. El Chacho queda vencido. “No se dio cuartel a los que caían herido o prisioneros.” Pág. 125
         Ricardo Mercado Luna no sigue contando el después de la batalla:”Ensayando olvidar la tragedia de su jefe, depuse de encuentro de “Las lomas Blancas”, los soldados mercenarios limpiaban sus armas, sacudían sus ropas, recogían el traperio diseminado por todos lados. Los caballos, recuperados de aquella espantada feroz y ya dócil al tiro de las riendas, caminaban midiendo sus pasos en medio de los cuerpos inmóviles, levantando las orejas cuando pasaban cerca de aquellos que aún se revolcaban mudos y convulsos… Sandes sorprendió a sus soldados con la atronadora orden de no tapar la zanja para enterrar los cadáveres…había decidido carbonizar esos despojos humanos, destruir esas bocas abiertas, esos ojos desorbitados, esas manos crispadas que parecían burlarse de su humillación. El fuego, que todo lo destruye.” (Pág. 66-67). Los testimonios que describe Mercado Luna son muchos y dignos de leerse.
         Y concuerdo con el historiador que la carbonera de Sandes es un símbolo, que el pueblo rescata y no quiere olvidar, en la noche del pasado.



A modo de Conclusión
 
         Después de todo lo escrito, se puede asegurar que el método de represión de las carboneras son abundantes en La Rioja, como en el resto de las provincias, describimos tres de ellas, Malanzan, Mal Paso y Lomas Blancas, y se estableció un campo de heridos carbonizados: el campo de Batalla de Las Playas, en las afueras de Córdoba. Esta metodología en conjunto, fue ejecutada por los ejércitos conquistadores de Mitre y fue deliberada, no antojadiza o personal. Esto es de vital importancia entenderlo, fue un plan minuciosamente pensado y sistemáticamente ejecutado, no fue hecho bajo el  “simple azar”.
         Supongo y quiero entender que su aseveración de los: “jóvenes de Olta”, es un reconocimiento a la labor que están desarrollando en pro de la menoría activa y federal, de jóvenes dirigentes, que quieren recuperar lo que les fue quitado por la fuerza, y desterrado  de la memoria por lo leguleyos cómplices locales, secuaces del puerto. Un homenaje, una placa no alcanza para recordar a tantos  anónimos que perecieron bajo las lanzas, grillos o cepo u otro medio de matar, perdón de masacrar, fue un genocidio, pero usted tiene razón no solo fue Olta sino todos los llanos, y la provincia entera.
         Propongo y lo dejo a la iniciativa de los que tiene el poder político, un justo y grandioso monumento en los llanos para todos los montoneros anónimos que murieron por una justa causa, como fue la federal.
         Con respecto a su frase “ilustres historiadores de sillón”, y si,  la única forma de escribir e interpretar a la historia, es estar sentado en un sillón, horas y horas. Por lo cual decir ilustres historiadores de sillón, es un halago, por lo cual gracias.
         Por ultimo a su pregunta de: ¿Por qué Olta? Y la respuesta es y será simple, Olta inmortalizo al Chacho y el Chacho inmortalizo a Olta, no se pueden separar, están eternamente juntos y la historia los reconoce de esta manera. Olta es el corazón del Chaco y el Chacho vive en Olta.











Bibliografía

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